Sujetos de sexo
El texto de Judith Butler: Sujetos de sexo/género/deseo. El género en
disputa, en relación del sujeto jurídico al sujeto sexuado me recordó
una reciente conversación familiar. Mi madre nos contaba en un desayuno el
reciente “jaleo” que se había levantado en la oficina. El alboroto lo había
causado la nueva directriz del Servicio
Civil llamada “ Política para la Estandarización de Acciones Inclusivas aplicables a la prestación Servicios…”. La orden, en cuestión es un impulso institucional
de inclusión de género por medio de la estandarización de términos en los documentos
que recolectan datos personales de usuarios. Por ejemplo se debe cambiar la
variable de sexo por sexo registral con las variables hombre, mujer e intersex.
Además se debe agregar una variable de
Identidad de género con las opciones mujer trans,hombre trans, mujer cisgénero
y hombre cisgénero. Esta imposición de
la esfera de lo burocrático desbalanceó el universo simbólico heteronormativo
de mi madre y sus compañeros de trabajo. Mientras se levantaba de la mesa mi
madre preguntaba en voz alta ¿Si nace
hombre pero viste como mujer pero le
gustan los mujeres, es un lesbiano?; ¿Hay
que decirles señorita , aunque tengan
voz grave y barba?, para finalmente sentenciar “Yo no entiendo nada de eso“. Parece que el vocabulario cotidiano se queda
corto al hablar del tema género/sexo. Nos han enseñado a pensar y construir
dentro del binomino heterosexual hombre /mujer y salir de este significa reconstruir
nuestro universo simbólico.
Sujeto/sexo/género/deseo
Se nos ha ensañado que es
necesario poder reducir la complejidad un sujeto en identidades biológicas que
consideramos dadas por la naturaleza. Esto se encuentra no solo en el
ámbito jurídico sino que uno de sus mayores ejemplos es el accionar médico. El
poder biomédico como ente regular de los cuerpos ha adopta e interiorizado como
parte de un orden natural el binomio
hombre- mujer . Aquellas
condiciones físicas que no encajan en dicho binomio son categorizados como síndromes
y trastornos. Esto le da al médico el
poder de intervenir el cuerpo de sus pacientes para adaptarse a lo establecido. Por ejemplo los niños deben ser inscritos al
nacer (sexo registral) como hombres o
como mujeres. Este hecho simple construye jurídicamente y socialmente al
sujeto. Sin embargo existen casos que levantan debates éticos como es el caso de Claudia .
Para más referencia ver El Caso de Claudia: Soy intersexual, no hermafrodita
Claudia como muchas personas nace con lo que se considera una discrepancia entre el sexo de las gónadas y los genitales. Esta combinación genética crea la dudas acerca de si debe ser registrado como hombre o mujer. Las personas como Claudia son intervenidas quirúrgicamente a una edad temprana para poderles asignar la categoría de hombre/mujer. La condición con la que nació Claudia no representa un peligro para su vida pero aun así fue intervenida quirúrgicamente para “reconstruirle” una vagina, esperando que su identidad como mujer quedara intacta. Claudia igual que Herculine Barban nació con la imposibilidad de una identidad sexual, pero fue rectificada por el poder médico. Estamos ante una intervención quirúrgica realizada con fines ajenos a la prolongar la vida o mejorar la calidad de esta, sino están justificada en la defensa de la unidad metafísica sexo/género/identidad:
Para más referencia ver El Caso de Claudia: Soy intersexual, no hermafrodita
Claudia como muchas personas nace con lo que se considera una discrepancia entre el sexo de las gónadas y los genitales. Esta combinación genética crea la dudas acerca de si debe ser registrado como hombre o mujer. Las personas como Claudia son intervenidas quirúrgicamente a una edad temprana para poderles asignar la categoría de hombre/mujer. La condición con la que nació Claudia no representa un peligro para su vida pero aun así fue intervenida quirúrgicamente para “reconstruirle” una vagina, esperando que su identidad como mujer quedara intacta. Claudia igual que Herculine Barban nació con la imposibilidad de una identidad sexual, pero fue rectificada por el poder médico. Estamos ante una intervención quirúrgica realizada con fines ajenos a la prolongar la vida o mejorar la calidad de esta, sino están justificada en la defensa de la unidad metafísica sexo/género/identidad:
La unidad metafísica entre sexo/género / e identidad es un tridente de
una experiencia unitaria. “Instituir una heterosexualidad obligatoria y
naturalizada requiere y reglamenta al género como una relación binaria en la
que el término masculino se distingue del femenino, y esta diferenciación se
consigue mediante las prácticas del deseo heterosexual.” (Butler,2007,p81)
Cuando la relación sexo/género/ identidad no tiene una
concordancia heterosexual se suele negar
o patologizar. Este tridente no solo
dicta el deseo por el sexo opuesto sino que por medio de la matriz cultural
dicta las formas de este deseo. En el caso del deseo homosexual se rechaza pero
en el caso de otras expresiones del deseo como la asexualidad y la demisexualidad no son
tomadas como reales. Dice Carol Negrillo fundadora de la Comunidad
Asexual-España: “Cuando eres homosexual , todo el mundo sabe lo que es ser homosexual.
Te puede gustar mas o menos pero lo sabes. Cuando dices que eres demisexual, asexual, te responden ¿Qué?”
Por lo tanto el género debe ser
entendido no como un conjunto de características físicas o de afectos. Si no
una expresión preformativa que se encarga de mantener la coherencia entre sexo
y deseo en marco heteronormativo. “no
existe una identidad de género detrás de las expresiones de género; esa
identidad se construye performativamente por las mismas «expresiones» que, al
parecer, son resultado de ésta” (Butler,2007,p85)
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